domingo, 19 de abril de 2015

Merluza europea común

merluza resum
Biología y hábitat: La merluza (Merluccius merluccius) o merluza europea común (denominada pescadilla o carioca en estado juvenil), es un pez de cuerpo alargado y delgado, de color gris pardo en el dorso, plateado claro en los laterales y blanco en el vientre. Su cabeza es aguda y alargada, y posee una boca grande con fuertes dientes. Puede llegar a vivir 20 años de edad y medir 150 cm de longitud, aunque raramente supera los 90 cm.
Habita normalmente en profundidades en torno los 200 metros, en verano se acerca a la costa y en invierno en aguas más profundas y frías. Su alimentación está formada básicamente de peces más pequeños, crustáceos y calamares.
La relación de la talla/edad de primera madurez es variable en función de la zona. En las poblaciones del Atlántico las hembras son maduras cerca de los 57 cm (unos 7 años de edad) y los machos cerca de los 40 cm (unos 5 años), mientras que en el Mediterráneo las hembras son maduras cerca de los 38 cm y los machos cuando alcanzan los 27 cm. La época de reproducción también es variable, pero mayoritariamente tiene lugar de febrero a julio.
Distribución: Se distribuye por el Mediterráneo y en el Atlántico oriental, desde Islandia, Noruega, llegando ocasionalmente hasta Mauritania.
Pesca: Su captura se realiza mayoritariamente con arrastre y palangre de fondo. No obstante, también se utilizan redes de enmalle caladas sobre el fondo, cerco danés o líneas de mano. De hecho, la merluza europea es tanto especie objetivo de algunas pesquerías, como importante componente de la captura accesoria de otras pesquerías.
Para regular su pesca, además de una talla mínima, en algunos lugares su captura está sujeta a planes de regulación y a otras medidas de gestión.
Comercialización: Se comercializa fresca y congelada (entera, con o sin cabeza, en filetes, rodajas, trozos y bloques), aunque se puede encontrar también ahumada, en platos precocinados (croquetas, palitos, pavía, bocaditos, etc.), salada y seca. Los ejemplares de menor tamaño a los 2 kg, suelen comercializarse en fresco y enteros.
En este punto cabe mencionar que la merluza recibe diferentes nombres en función a su tamaño. En general, mientras que a los ejemplares más grandes se comercializan bajo el nombre de merluzas, a los de tamaño medio se les denomina pescadilla o pescada y a los más pequeños carioca, pijota o pitillo, siendo todos ellos subadultos o inmaduros de merluza.
Valor comercial: Alto, especialmente las merluzas europeas capturadas con anzuelo, ya que tienen una carne más dura y sabrosa. En la pescadería se encuentran con el nombre de “merluza de pincho”, en contraposición a la “merluza de arrastre”.
Posibles confusiones: La gran popularidad de la merluza europea se debe a su exquisita carne. Pero el gran comercio de la merluza engloba una gran variedad de productos, que suelen ser especies diferentes a la conocida merluza europea aquí tratada, y que podemos encontrar en el comercio fresca o congelada. Todas ellas procedentes de caladeros lejanos, y la mayoría presentan un menor valor comercial. Entre las cuales destacan la merluza del Senegal (Merluccius senegalensis), merluza americana(Merluccius bilinearis), merluza austral (Merluccius australis), merluza del Cabo(Merluccius capensis) y merluza argentina (Merluccius hubbsi).
Las confusiones entre las diferentes especies son comunes, y de hecho, investigaciones realizadas por la Universidad de Oviedo revelaron altos niveles de falso etiquetado. Entre el 31% y el 39% de la merluza analizada en el estudio, resultó ser merluza de África, más barata, en lugar de la merluza más cara, capturada en Europa o la importada de América.
Así pues, este falso etiquetaje, hace que los consumidores españoles que están dispuestos a pagar más por la merluza fresca capturada localmente, están consumiendo en algunas ocasiones merluza de menor calidad, pero a un precio que casi duplica su valor real. De esta manera, y sin quererlo, se está enriqueciendo a comerciantes fraudulentos.
Impactos y amenazas: La merluza es particularmente sensible a la explotación pesquera. Es una especie longeva que alcanza la madurez sexual tardíamente (Atlántico: 40-57 cm y Mediterráneo: 27-38 cm), mientras que la talla mínima legal de pesca (Atlántico: 27 cm y Mediterráneo: 20 cm) es muy inferior a la talla de la primera madurez. Pero además, es frecuente el uso de mallas de red inferiores a la talla legal permitida, lo que provoca una mayor mortalidad de individuos inmaduros.
Cabe destacar que en numerosos mercados europeos, entre ellos España, la comercialización de pezqueñines de merluza se ha convertido en una práctica habitual, pese a que está prohibido por la legislación europea. Este es el caso de la comercialización de pescadilla y carioca, que no son más que merluzas subadultas e inmaduras respectivamente. Este hecho afecta a la capacidad de regeneración de las poblaciones, así como la propia rentabilidad pesquera a largo plazo, puesto que se explota un recurso que no ha tenido la oportunidad de reproducirse.
Respecto a las artes de pesca que capturan merluza, la pesca de arrastre es con diferencia la que provoca mayores capturas de ejemplares inmaduros, según el STECF, esta modalidad puede llegar a capturar hasta un 70% de merluzas inmaduras. De la misma forma, la pesca con trasmallo y palangre de fondo pueden estar también asociadas a elevadas tasas de inmaduros, y el palangre de fondo a su vez, puede conllevar las capturas accidentales de tortugas marinas, cetáceos, tiburones y aves.
Estado de las poblaciones: Existen varias poblaciones de merluza europea. En el Atlántico, tanto el stock del norte como el del sur se encuentran sometidos a planes de recuperación debido a su sobreexplotación. Si bien el stock norte está mostrando signos de recuperación, el caso del stock sur es preocupante (STECF, 2012). El plan de recuperación vigente no es respetado, y las capturas superan en mucho las cantidades permitidas. En el caso del Mediterráneo, la merluza está en estado crítico, hay riesgo de colapso y todas las poblaciones, incluidas la costa catalana/levantina y el mar Balear, están sobreexplotadas (FAO-GFCM, 2011).
¿Sabías qué? A pesar de ser la misma especie que la merluza, la pescadilla y la carioca han alcanzado una entidad propia entre los consumidores. Así pues, la pescadilla y la carioca tienen las mismas características, área de distribución y estado de explotación que la merluza, puesto que son la misma especie. La única diferencia reside en la talla a la cual se vende.

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