domingo, 10 de agosto de 2014

Investigación del CSIC

Cremas solares: un riesgo para la vida marina


ip - 8 de agosto de 2014 Compartir en Facebook Compartir en Twitter


Una práctica tan cotidiana, y al mismo tiempo necesaria, como la de aplicar crema protectora solar cuando estamos en la playa, podría tener graves consecuencias para la vida marina. Así lo recoge una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha analizado el efecto de los protectores solares sobre el medio una vez liberados al mar. El estudio, publicado en la revista Environmental Science and Technology, recoge la potencialidad tóxica de estos productos para la vida marina.
Las conclusiones de este informe adquieren otra dimensión si tenemos en cuenta que Europa ocupa el primer puesto como destino turístico mundial, y las costas del Mediterráneo se sitúan a la cabeza de las preferencias turísticas. A todo ello hay que añadir el ritmo imparable del sector turístico español, ya que, como recuerda el CSIC, España marcó en 2013 un record histórico de viajeros extranjeros con 60,6 millones de turistas (un 5,6% más que en 2012), según datos del Ministerio de Industria, Energía y Turismo y este año se mantiene el mismo nivel.
Entonces, ¿de qué manera afecta al entorno la loción que nos aplicamos para protegernos del sol? “Las cremas solares son una solución eficiente ante los daños que provoca la radiación ultravioleta sobre la piel. Sin embargo, parte de estos cosméticos son liberados al mar durante el baño, reaccionan con la radiación ultravioleta de la luz solar y generan un fuerte agente oxidante, el peróxido de hidrógeno, que resulta dañino para las microalgas marinas”, explica el investigador del CSIC Antonio Tovar, del Instituto de Ciencias Marinas De Andalucía.
El estudio se ha llevado a cabo a través de experimentos en laboratorio y recogida deaguas de una playa mediterránea. “Tras los análisis químicos realizados, el consumo medio de cremas solares por bañista y los datos turísticos locales, se estima, de manera conservadora, que durante un día de verano en una playa de Mallorca se pueden verter al mar 4 kg de nanopartículas de dióxido de Titanio procedentes de los protectores”, señala David Sánchez, investigador del CSIC en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados. “Como apunta nuestro trabajo, la liberación de compuestos que se produce podría tener importantes consecuencias ecológicas en las zonas costeras”, añaden los científicos. El trabajo concluye que es necesario desarrollar “esfuerzos coordinados” entre la industria cosmética y los científicos para obtener un equilibrio que garantice salud y uso sostenible del medio ambiente.

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