miércoles, 21 de marzo de 2012

La FAO calcula que cada año se tiran al mar 7 millones de toneladas de pescado.

Ese es el cálculo de (FAO, en su acrónimo en inglés), que estima que entre un 7 % y un 8 % de todo lo que se captura en océanos del planeta se desperdicia y se arroja de vuelta al mar,muerto o moribundo sin posibilidades de supervivencia.

Advierte que los descartes ponen en peligro millones de empleos en el sector

Las capturas no deseadas que los buques de pesca devuelven al mar durante su faena, porque no tienen permiso para ese tipo de actividad o porque no alcanzan el interés comercial necesario, representan un desperdicio en todo el mundo de unos siete millones de toneladas de pescado cada año. Ese es el cálculo de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, en su acrónimo en inglés), que estima que entre un 7 % y un 8 % de todo lo que se captura en los océanos del planeta se desperdicia y se arroja de vuelta al mar, muerto o moribundo sin posibilidades de supervivencia.


«A pesar de que el Código de Conducta de la Pesca Responsable fue aprobado por todos los miembros de la FAO en 1995, existe una creciente preocupación por que las excesivas capturas incidentales y los descartes estén amenazando la sostenibilidad a largo plazo de las pesquerías y el mantenimiento de la biodiversidad», asegura el organismo, que advierte que esas prácticas se traducen «en una mayor inseguridad alimentaria», y afectan «a los medios de vida de millones de pescadores y trabajadores de la pesca».

La Comisión Europea también considera los descartes como uno de los mayores problemas del sector pesquero de la UE, y, de hecho, se había propuesto prohibir esa práctica a partir del año 2014 en aguas comunitarias, aprovechando la reforma de la política pesquera común (PPC) que el Ejecutivo comunitario, el Parlamento y los Gobiernos de los Veintisiete esperan aprobar este año. Entre las medidas que proponía la Comisión figuraba incluso obligar a los armadores a instalar cámaras de vigilancia en cubierta para garantizar que nadie tiraba por la borda ni un solo pescado.

Calendario flexible

El pasado lunes, durante la reunión de ministros de Agricultura y Pesca de la UE que se celebró en Bruselas, la presión de varios países, entre ellos España, forzó a la comisaria de Pesca y Asuntos Marítimos, Maria Damanaki, a aceptar un calendario más flexible, que tendrá además en cuenta las características específicas de cada pesquería.

Lo cierto es que, según la FAO, los caladeros de España no figuran entre los de los países con mayor incidencia de estas prácticas. Las pesquerías tropicales de arrastre de camarón y de peces demersales representan más del 50 % de los descartes totales estimados, cuando apenas suman el 22 % de las descargas. Le siguen las artes de arrastre de pesca demersal (un 36 % de la pesca devuelta al mar).

«La mayoría de las pesquerías con redes de cerco, líneas de mano, calamareras, trampas y nasas tienen tasas de descarte bajas», asegura la FAO, que añade que, con carácter general, «las pesquerías de pequeña escala tienen tasas más bajas que las pesquerías industriales», con un índice de capturas arrojadas por la borda que no supera el 4 %.
21-03-2012
Fuente: Redacción La Voz de Galicia

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